Pioneros del Dulce Cristalizado
El dulce cristalizado es una manifestación artesanal que fue establecida en el pueblo de Santa Cruz Acalpixca; su historia se remonta hasta la época prehispánica.
Haciendo alarde de ingenio y creatividad, los pobladores de Santa Cruz |inician la fabricación del dulce cristalizado, cuya tradición pasa de generación en generación.
Un ejemplo de esa herencia legada por los pioneros de esta dulce tradición y un perfil más de nuestro pueblo, lo es el matrimonio formado por Don Luis Cortés y Doña Juana Alarcón Rodríguez, originarios de Sana Cruz Acalpixca.
Don Luis, nació en 1962, en el barrio Tetitla, donde a temprana edad aprendió el oficio de la elaboración del dulce, gracias a sus padres quienes lo realizaban.
Desde niño comenzó esta rica artesanía vendiendo en los mercados y embarcaderos, además de salir a lugares como Chiconcuac y Texcoco.
Mientras nos muestra la variedad de dulces cristalizados, Don Luis comenta: “Cuando me casé, la abuela de mi esposa, la señora Florentina Abad Cañedo, atendía este negocio que solamente era una mesa, donde la variedad era de cinco dulces. Posteriormente, mi suegra, Ofelia Rodríguez Abad, tomó las riendas del negocio y poco a poco fue ampliando la variedad”.
Actualmente, la esposa de Don Luis, Dona Juanita Alarcón, trabaja incansable para mantener esta tradición en la elaboración de frutas y verduras, cristalizadas en dulce.
El proceso para la elaboración del dulce, expresa Don Luis, “tarda de cuatro a cinco días, entre lavar, pelar, hervir y enmielar. Además de “emborrachar” la fruta o la verdura con azúcar, haciéndoles perforaciones para que penetre el endulzante”.
Entre mesas, cazuelas, leña y miel, comenta que, por lo menos, 12 horas al día dedica a la fabricación de esta nutritiva golosina. Junto con doña Juanita y la familia, Don Luis se siente orgulloso de ser originario y de trabajar de manera artesanal el dulce que le da identidad a todo un pueblo.