En el tiempo la pesca ha sido una de las primeras
actividades del hombre y en Xochimilco se practicó desde sus tiempos
primitivos.
A principios del siglo XX, en los caminos de canoas (acalotes) alimentados
por abundantes manantiales, hubo carpas distinguidas por el color de sus escamas,
negras, rojas, plateadas, pintas (rojas con blancas y blancas con negras).
Flotaban en las aguas tibias de la superficie, brillando con los rayos del
sol bajo los troncos de los ahuejotes y moviendo sus aletas laterales, de
un coletazo desaparecían en las profundidades acuáticas dejando
burbujas en su trayectoria.
Hubo un pez barbón de tres a cinco kilogramos de peso codiciado por
los pescadores del barrio de Caltongo, pues con uno que pescaban se alimentaba
una familia chinampera, también había pescados blancos de Xochimilco,
parecían espadas plateadas con una línea oscura al centro. Se
llamaban Amilotl.
Dentro de estad aguas se pescaban sardinas, truchas o peces saltarines; los
atepocates o michipetos son peces diminutos de lomo negro y barrigudos.
Todavía existen ranas (cueyatl) de color negro o pardillas, las hay
grandes llamadas tecálatl, son verdes.
El croar de las ranas al oscurecer era característico de esta región
chinampera, pero también se extinguieron a pesar de la siembra de la
rana toro.
Los ajolotes (axólotl), animalillos míticos, de cuerpo alargado
y patas en el cuello, los había negros, blancos, rojizos y pintas.
Su carne delicada era para las mejores mesas.
Los acociles o camarones mexicanos abundaban en todos los apantles (zanjas).
La contaminación del agua, la abundancia de culebras y las aves acuáticas
terminaron con ellos.
Las almejas negras con concha de 20 centímetros de diámetro
podían pescarse con las manos.
De los dioses que protegían a los pescadores estaba Amimitl (el cazador
del agua), lo representaban con una red para pescar. Pero el dios más
importante fue Opochtli, el inventor de las redes para pescar, la fisga (acatl),
de tres puntos en triángulo que servía también para cazar
aves. Opochtli fue a la vez el inventor de las palas de madera para remar
en las canoas.
En ese mundo de los dioses idolátricos, fue Tlaxocihualpilli (reina
del amor), Tecutli de Xochimilco de 1335 a 1347, quién hizo de los
peces un alimento riquísimo y dietético.
Esta señora Tlaxocihualpilli, afirma el cronista José Farías
Galindo, inventó el necuatole (calabazas hervidas con miel de abeja).
Profesor Cordero López
Artículo publicado en la sección "Metrópoli"
del periódico #El Día" 23 de agosto de 1988.