Feria Nacional del Dulce Cristalizado 2010
Del 6 al 15 de agosto
Santa Cruz Acalpixca
Del 6 al 15 de agosto de 2010, te esperamos en la Feria Nacional del Dulce Cristalizado, que se
realizará en la Plaza Cívica del pueblo de Santa Cruz Acalpixca.
Durante la feria podrás degustarse dulces como:
cocadas, palanquetas de cacahuate, dulce de calabaza, nuez con leche, hasta
los más sofisticados y exóticos dulces de nopales, jitomates,
papas y chiles rellenos, entre otras delicias para el paladar.
Historia del Dulce en México
Con la llegada de los españoles, la cultura indígena se mezcló
con nuevas costumbres, tradiciones y sabores. Muestra de ello es la comida
mexicana, considerada una de las más variadas y ricas del mundo. La
elaboración de los dulces tradicionales mexicanos forma parte de esta
gran riqueza culinaria.
La historia del dulce la podríamos sintetizar en las siguientes etapas:
Prehispánica. Desde antaño los pueblos precolombinos preparaban
algunos dulces, mezclando frutas, miel y semillas. De la combinación
de ingredientes como: cacao, miel y amaranto surgieron dulces como el pinole
y la alegría.
Colonial. Esta etapa está marcada por la introducción de la
caña azúcar y la leche de vaca. Con la utilización de
estos ingredientes, nuestros antepasados crearon confites, dulces, conservas,
mermeladas y una gran variedad de jaleas.
Durante esta etapa, las congregaciones religiosas femeninas como las principales
productoras de dulces, reproduciendo las recetas europeas con algunas modificaciones
hechas por ellas, con base en frutos e ingrediente recién descubiertos.
Una de las formas a través de las cuales se difundieron las recetas
conventuales fueron las hijas de los criollos y mestizos que recibían
educación en los conventos.
¿Cómo llega esta actividad al pueblo?
Tal fue la fama de la elaboración de dulces en estos recintos religiosos
que cada orden llegó a tener su propia especialidad, los alfeñiques
de San Lorenzo, Jalea de las Bernardinas, Calabazates de San jerónimo,
mermeladas y buñuelos de San José de Gracia.
Algunos oriundos de este pueblo nos comentan como aprendieron a elaborar
dulces. El señor Santiago Ramírez Olvera por los años
de 1927, a la edad de 7 años, conoció a un señor de nombre
Aurelio Mendoza del Barrio Tepetitla, quien preparaba dulces de calabaza,
chilacayote e higo.
Al concluir su 4° de primaria, Santiago Ramírez es llevado por
su papá a la ciudad a trabajar en una dulcería que se encontraba
en la calle Soledad número 71, donde aprendió a elaborar jaleas
y dulces de leche.
Lucas Miranda Alquicira, se fue a trabajar a una dulcería de la Ciudad
a los 17 años, en la que ayudaba en la preparación de jalea
de tejocote.
El señor Pablo Miranda Rosas aprendió de sus padres que vivían
a unos pasas de las dulcerías de la Ciudad y eran especialistas en
la elaboración del guayabate.
La elaboración de dulces se extendió por todo el pueblo porque
existía la materia prima como: calabaza, chilacayote, tejocotes, membrillo
e higo.
Posteriormente, la elaboración del dulce tomó más auge
y se extendió no sólo en el pueblo si no en algunos estados
de la República Mexicana.
Entre los años 50 y 70. Algunos dulceros se establecieron en diferentes
estados dejando huella de sus productos formando pequeñas industrias
dulceras sustentables en la unión y el trabajo familiar.
El dulce cristalizado en los 80´s
En los 80´s inicia la Feria del Dulce como una forma de dar a conocer
a Santa Cruz Acalpixca como un pueblo productor de esta golosina.
La idea de la feria la plantearon los sacerdotes del pueblo, éstos
con beneplácito escuchan la propuesta y deciden apoyar la iniciativa,
los organizadores deciden la fecha apropiada para celebrar dicho evento y
llegan a la conclusión de que se realice junto con la fiesta patronal.
Loa sacerdotes hacen la invitación a toda la comunidad en las misas
dominicales para que participen en la primera Feria del Dulce; de esta manera
se lleva a cabo la primera edición de este evento en mayo de 1982 por
el profesor Humberto Aguirre López.
Para estimular a los productores del dulce, el comité organizador
calificó la presentación y calidad de los productos y a los
tres primeros lugares les obsequió diplomas, medallas y utensilios
para la elaboración de sus dulces. En esta época sólo
se producían calabaza, chilacayote, coco, jalea, dulce de leche palanqueta
de cacahuate, pepita e higos.
El auge de la feria despertó una gran creatividad e ingenio en los
artesanos dulceros, provocando un gran esmero en la calidad e innovación
y así es como empiezan a elaborar nuevos productos como: chiles rellenos,
jitomate, betabel, etc. Dándole prestigio nacional e internacional
a Santa Cruz Acalpixca.